domingo, 11 de diciembre de 2016

El verdadero sentido de la Navidad

Cada vez más se ha ido olvidando el origen de la Navidad porque parece que lo religioso no tiene mucho sentido en nuestra sociedad. De este modo, se proponen Fiestas de Navidad, de fin de año, regalos y más regalos, pero olvidándonos de lo que realmente celebramos. El Nacimiento de Jesús…

La Navidad se celebra el 25 de diciembre. Sobre la fecha, hay mucha controversia, pero parece probado que Jesucristo no nació ese día.  Pero la Navidad NO ES LA CELEBRACION DE UNA FECHA, SINO DE UN HECHO, el nacimiento del Salvador, evento absolutamente decisivo en la historia y que recordamos en ese día.

Lo comercial y los regalos tienen su origen en que en La Biblia. En los primeros párrafos de algunos evangelios se cuenta como al nacer Jesús, Tres Reyes de tres países diferentes y Magos (porque eran astrónomos, observadores de las estrellas y planetas) iban siguiendo una estrella que en diferentes profecías decían que les llevaría hasta un rey importante. Llegando hasta Jesús. Allí le ofrecieron los regalos que a un Rey había que hacerle: Oro, Incienso y Mirra.

La Navidad: El Adviento

El Adviento

El Adviento es el comienzo del Año Litúrgico, empieza el domingo más próximo al 30 de noviembre y termina el 24 de diciembre.

Son los cuatro domingos anteriores a la Navidad y forma una unidad con la Navidad y la Epifanía.

El término "Adviento" viene del latín adventus, que significa venida, llegada.

El color usado en la liturgia de la Iglesia durante este tiempo es el morado.

Con el Adviento comienza un nuevo año litúrgico en la Iglesia.

El sentido del Adviento es avivar en los creyentes la espera del Señor.

El tiempo de Adviento es un período privilegiado para los cristianos ya que nos invita a recordar el pasado, nos impulsa a vivir el presente y a preparar el futuro.

miércoles, 26 de octubre de 2016

El tema de la semana

Cada semana en clase escuchamos algo de música que nos motiva y nos hace pensar. Esta semana estamos oyendo a Manuel Carrasco y su tema "yo quiero vivir"

¿Qué pasa ahora con las cenizas?

Extraido de Religión en Libertad (http://www.religionenlibertad.com)
 Se ha generado un cierto debate social, con personas que aunque dicen ser cristianas proclaman: “con mi cenizas -o las de mi difunto- hago lo que quiero, son mías”.

Pero la postura católica es clara: las cenizas del fallecido no son “un objeto”, igual que un cadáver no es “un objeto”, y mucho menos es una propiedad. Ni siquiera basta con decir que son “un recuerdo”, como sí lo sería una foto o un objeto cargado de memorias del pasado. Son mucho más.


Gritos y golpes ¿por qué evitarlos?

Publicado en MamaOca
Por muy denostados que estén los castigos corporales, sabemos que aún existen familias dónde se siguen dando con frecuencia. Cachetes, azotes, gritos, tirones de orejas… Todavía hoy es aún común escuchar“pues una bofetada a tiempo les va muy bien”.


Los 10 mensajes erróneos de los padres

Fuente: Alteteia

1- El silencio es oro
Argentum et silentium est aureum oratio: una sabia frase, como casi todo lo escrito en latín. Desafortunadamente transferida de manera errónea al niño. Inculcarle sin más que “el silencio es oro” le enseña a ser pasivo.
En vez de eso, le podrías explicar que es mejor visto mantenerse callado que llamar la atención o hacer comentarios.
Tu propia tranquilidad no santifica estas palabras. Observo a menudo a los padres pasivos: yo no destaco, no hablo, esto no me importa. Los malos son los demás. Cuando un niño ve este tipo de actitud a la defensiva ante el mundo, y con el tiempo se irá dando cuenta de que en algunos aspectos el mundo no es como se lo contaron los “padres antitodo”, ¿a quién le dará la espalda? ¿a quién le va a escuchar? A veces la charla-plata es más valiosa que el oro.

sábado, 17 de octubre de 2015

DOMUND 2015: Misioneros de la misericordia

“MISIONEROS... Son aquellos que en la Iglesia “en salida” saben adelantarse sin miedo y salir al encuentro de todos para mostrarles al Dioscercano, providente y santo. Con su vida de entrega al Señor, sirviendo a los hombres y anunciándoles la alegría del perdón, revelan el misterio del amor divino en plenitud. Por medio de ellos, la misericordia de Dios alcanza la mente y el corazón de cada persona.  DE LA MISERICORDIA” La misericordia es la identidad de Dios, que se vuelca para ofrecernos la salvación. Es también la identidad de la Iglesia, hogar donde cada persona puede sentirse acogida, amada y alentada a vivir la vida buena del Evangelio. Y es, por ello, la identidad del misionero, que acompaña con amor y paciencia el crecimiento integral de las personas, compartiendo su día a día.